jueves, 20 de febrero de 2020

FANFIC Gantz Another Sky +18



Hace 10 años.

Muy buenos día tengan mi estimados lectores. 

Hace algún tiempo, me uní a un grupo de lectores de un popular manga llamado Gantz de Oku Hiroya, el cual narra la lucha por la supervivencia de Kurono Kei, un joven estudiante, que por azares del destino y de malas muy malas decisiones, terminan muriendo por ayudar a un vagabundo, junto con su amigo de infancia Masaru Katou al ser arrollados por un tren en Tokio Japón.

Milagrosamente son revividos por un dispositivo extraño en forma de esfera negra llamado Gantz, quien les da la misión de acabar con alienigenas escondidos en el planeta Tierra y mas específicamente en Japón.

En un punto de la historia se descubre que existen muchísimas esferas negras como la propia Gantz, repartidas al rededor del mundo.

Estos fanfics narran la historia desde mi perspectiva, en el Estado de Puebla en la República Mexicana.

Cada Tomo revela a un nuevo alíen derrotar.

Renders : Darkmeteorix 

Deviantart : https://www.deviantart.com/darkmeteorix

Historia : Kurono_l (seudónimo)

Misión 1 Alien Adonis.

Mini Sinopsis.

Alberto es un estudiante de la Universidad de Puebla, el cual se ve inmerso en el asesinato del novio de una chica llamada Marin, la cual le pide ayuda y esto causa la muerte del muchacho, al enfrentarse al asesino de su novio.

Link de descarga : Misión 1

Misión 2 Alíen Inquisidor.

Link de descarga :  Misión 2

Misión 3 Alíen Bruja. 

Link de descarga :  Misión 3

Misión 4 Alíen Clon.

Link de descarga : Misión 4

Misión 5 Alíen Melodía.

Link de descarga : Misión 5

Misión 6 Alíen Mariposa.

Link de descarga : Misión 6

Misión 7 Ultima Misión en la República : Alíen Zodiaco

Próximamente.

Misión : Catástrofe.

Próximamente.

Misión Final : Otro Cielo.

Proximamente.










lunes, 17 de febrero de 2020

Desde un pueblito en Puebla, Cuauhchinanco de las flores


LA FUENTE DE LOS ENAMORADOS

Un muchachito de unos 16 años, se encontraba en una casona en una zona cercana a los hospitales, junto a su compañera de bachillerato llamada Ivonne.

Ambos contemplaba perplejos la hermosura de una fuente de piedra, en medio de del patio interior de la enorme casa, la cual en antaño había sido construida por motivos del cumpleaños de la hija mayor de una acaudalada familia, mimada y consentida prácticamente en todo, se había convertido en lo más preciado para ambos padres de la Peña.

Los jóvenes curioseando fueron a sentarse en los bordes de la fuente, admirando un lirio negro que crecía de los adoquines agrietados del piso que rodeaba a la fuente, era increíble que estas flores se abrieran paso desde la tierra hasta la superficie del concreto.

-No puedo creer que sea posible que estas flores crezca desde abajo. Incluso sobre los adoquines, seguramente debajo debe de existir un complejo mecanismo de construcción, ¿Por qué florecen?

-Es una muestra de que algo hermoso siempre puede sobrepasar los impedimentos del hombre, ¿Sabes? – Dijo el muchacho, a la vista de impresionada de su compañera – Muchas veces las limitaciones, son las que nosotros las personas nos ponemos, ya que si creemos que es imposible, queda como una regla rígida, pero a la naturaleza le importa muy poco lo que nosotros creamos posible o no.
-Pareces saber mucho, ¿Quieres contarme si esto tiene una explicación ilógica? – Ambos empezamos a reír.

-Con mucho gusto, veras esa fuente tiene más de un siglo de antigüedad, data de los tiempos de la revolución, en aquella época se llevaban a los jóvenes para pelear contra el gobierno opresor, este era un pueblo aún más pequeño de lo que podrías pensar, y esta casa se distinguía de entre todas por ser la más rica y prospera, el padre de doña Chepina era apenas un niño de pecho cuando esta historia sucedió y su padre el señor de la Peña mando construirla como la más ostentosa de todas.

Su hija doña Marcela de la Peña, la señorita más bella de todas las doncellas casaderas del pueblo, estaba enamorada de un jovenzuelo pobre y si bien dicen que no era muy guapo y en galardonado con unas cejas muy pobladas, tenía muy buenos sentimientos además de ser muy trabajador, fue miembro de la arruinada familia de los Vargas, su padre no aprobaba esa relación, así que mantenía vigilada a su hija para que no pudiera verse con el joven, pero el amor tan incandescente de ambos no podía ser frenado por una prohibición tan mundana, así que se mandaban cartas escondidas entre los panes que el muchacho preparaba para vender, siempre le encargaba a una de las sirvientas amiga de su madre, que le ayudara haciéndole llegar sus cartas en el desayuno a la hija del patrón.

Mientras que doña Marcela de la Peña, le enviaba sus respuestas a través de los libros de la librería a un lado de la panadería de la madre del muchacho., ya que ahí se había conocido una tarde de domingo, después de asistir a la iglesia, doña Marcela quien era letrada y muy raro para su época, gustaba de ir a la pequeña biblioteca que había sido de su abuelo, ya que era de origen español y a través de sus años y aventuras, junto una colección de libros raros en español y latín.

El joven siempre estaba pendiente desde lejos, cuando doña Marcela entraba en ese viejo edificio dedicado a los libros de su abuelo., desde que se vieron por primera vez a los ojos, la pasión se desencadeno intensamente en su interior, la señorita vio a un joven ofreciendo sus panes y sonriendo a todo el mundo, parecía el más fino de los caballero a pesar de sus humildes ropas, que si bien no tenían pinta de ser nuevas, estaban pulcramente limpias, hacia una pequeña reverencia y con una bandejita de cobre, ofrecía un poco de pan para que el público tomara una porción, y esta decidiera a comprarse o no, una estrategia novedosa y tal vez adelantada a su tiempo.

Lo que más llamo la atención de doña Marcela, fue ver que unos niños mucho más humildes que él, se acercaban tímidos a pedir un poco de pan, y el muchacho como si se tratase de los clientes más distinguidos, cubrió su bandeja con un pañuelo y al quitarlo había una hogaza completa para los niños., a la señorita le pareció el gesto más noble que había visto en toda su vida, el humilde compartiendo con alguien más humilde aun, una vez que los niños tomaron el pan se fueron a repartirlo entre más niños, un trocito amedrentaría el hambre por esa ocasión.

Se incorporó y volvió a ofrecer su pan, hasta que ella se acercó, y ambos se vieron a los ojos, una corriente eléctrica recorrió su espina al ver a la delicada joven, quien pedía un pedazo de pan, porque deseaba probarlo, ambos sonrieron, y ambos se atrajeron, llevándolos al punto del enamoramiento, y del enamoramiento al más puro y sincero amor.

Así mantenían un apasionado y prohibido romance, que crecía con el paso de los días, hasta que el jovenzuelo le propuso a doña Marcela que se escaparan juntos, a donde nadie más pudiera volver a verlos ya que el señor de la Peña, jamás lo aceptaría como alguien digno de su hija, ambos trazaron el día y la hora en el que juntos se fugarían para no volver a verlos nunca.

Pero… a veces el destino es cruel, puesto que un día, el padre de doña Marcela, intervino el pan que la sirvienta le llevaba todos los días a la niña de la casa y esta trato por todos los medios para persuadirlo de comerse esos panes, pero el patrón no cedió, hasta que probó uno de los panes, donde venía una de las cartas.

En viejo enfureció como una bestia, regaño a su hija, golpeándola con la mano hasta dejarla toda tullida, confronto al muchacho y le exijo que se alejara de su hija o esto lo pagar muy caro, el amor entre ellos era tan grande, que no lo hizo, nunca desistió de querer ver a su amada.

Se cuenta que fue un martes trece el día que la revolución alcanzo a este pueblo, y por azares del destino, el joven fue tomado a la fuerza para luchar y amarrado en las cuerdas, cuando doña Marcela se enteró, suplico a su padre que lo ayudara y que no volvería a verlo yéndose a estudiar a la capital, pero aquel hombre necio y enardecido de ira, no escucho a su hija.

Doña Marcela fue a llorar a su habitación, pensando que no volvería a ver a su amado, pasaron los días y las noches, ella tenía la esperanza de volver a verlo, hasta que un día escucho su nombre llamándola a todo pulmón.

“Doña Marcela”

Ella reacciono rápido a su llamado, y salió corriendo, bajo las escaleras y se vieron frente a la fuente una vez más, ambos se abrazaron.

El muchacho se había escapado del regimiento, nadie sabe cómo pudo hacerlo, unos dicen que fue el poder de su amor, soporto malos tratos, y algunos dicen que torturas, pero el no paro hasta que se encontraran al frente de esta fuente y una vez que se reconocieron se fundieron en un beso apasionado, su último beso...

El padre de la muchacha furioso al escuchar nuevamente esa voz hosca y desesperada, sacó su pistola  para dirigirse a la entrada de su casa al verlo de espaldas abrazando a su hija, disparo al muchacho, pero su hija al verlo de frente giro rápidamente para recibir el impacto, él la abrazo fuertemente después de ver la ira y el horror reflejados en ese rostro del padre de su amada, y lloro mientras veía como se desvanecía, pero en una ironía el destino junto a los enamorados, apareciendo uno de los guerrilleros que lo perseguían, disparándole en cuanto lo vio desprevenido, jamás se había sentido más aliviado al sentir el caliente impacto de esa bala mortífera, su rostro no reflejaba dolor sino la promesa de reunirse con su amada en la eternidad., frente a la fuente, la fuente de los enamorados.

Los ojos de Ivonne estaban muy cristalinos, mientras terminaba de escuchar mi relato.

-¿Por qué sabes esa historia? – Pregunto incrédula, mientras se enjuagaba sus lágrimas., tome uno de mis pañuelos, y le ayude a secarlas.

-Esa es una historia que me contó mi abuelo cuando yo era niño., es la historia de nuestra familia., la que vivió mi tío bisabuelo, por eso me llamo como él.

-¿De verdad?- Ella abrió los ojos como unos enormes platos.

-¡Sí!- Sonreí mientras nos mirábamos a los ojos, y por un instante sentí, una corriente eléctrica por mi espalda, al admirar los labios de mi amiga Ivonne, tal vez fue como se sintió mi tío, tal vez...

 

Relato de la historia

Falsas Esperanzas

Adrián V.


miércoles, 12 de febrero de 2020

El momento

Una parte de mi...

Hace muchos años, una amiga me comento que en la vida somos como vectores, porque todos tenemos un "Momento", y ha llegado a mi.

Así que próximamente, empezare a compartir mis escritos con todos los usuarios de mi Blog, espero los disfruten.

Att. Adrián.